Ah, the Intensity of Portfolio Reviews (and Their Value)

Foundry tries to provide students with opportunities for close contact with the instructors.  This workshop is no different and probably even better .

Yesterday every nook and cranny of the Motivarte Photography School (which is hosting the workshop) and the faculty hotel (The Blue Soho) had a faculty member working with a student to review that student’s portfolio of images, with other students perched nearby awaiting their turns.  There are many smiles, a few frowns and much passing of knowledge.  The photo gallery shows some of the faculty/student interaction (click on any image to enlarge it and create a slide show).

At a panel last night someone asked why experienced photographers are so willing to help “newbies,” when the long-term effect may be to take away income opportunities from the experienced photographers.  The answer most often given was that the pure passion for the process turned them into evangelists, and teaching was a natural outgrowth of this.  So much for the economist’s rational “economic man.”

So instructors exhaust themselves giving portfolio reviews, and students hang on every word, bleary-eyed from work on their workshop projects which continue around the many learning opportunities.  There’s little time for tango lessons this week!


Foundry intenta dar la oportunidad a los estudiantes de tener contacto cercano con los instructores. Este taller es nada distinto y probablemente mejor aún.

Ayer, cada esquina y rincón de la Escuela de Fotografía Motivarte (el anfitrión del taller) y el hotel Blue Soho (donde se quedan los instructores) tenía un instructor trabajando con un estudiante en repasar su portafolio de imagenes mientras otros estudiantes hacían fila. Hay muchas sonrisas, algunas caras tristes y mucha transmisión de sabiduría. La galería abajo muestra algunas interacciones entre estudiantes e instructores. Haz clic en una foto para verlas mas grandes.

En el panel de discusión anoche, alguien preguntó porque fotógrafos experimentados están tan dispuestos a ayudar a los novatos cuando en efecto a largo plazo podría tener el efecto de quitarles trabajos de los mismos fotógrafos veteranos. La respuesta mas citada fue que la pura pasión del proceso les había convertidos en evangelizadores y la enseñanza era un parte de eso.

Entonces instructores se agotan dando reseñas de portafolios y los estudiantes se cuelgan de cada palabra, con ojos de cansancio del trabajo de sus proyectos que siguen a través de las oportunidades presentes. ¡Hay poco tiempo para clases de tango esta semana!